Mirar más allá del humo 28 septiembre 2025 Categoría: Tribunas opinión Sin duda alguna, René Magritte, además de ser uno de los pintores surrealistas más destacados de la historia, fue un auténtico precursor del arte conceptual. Sus obras están llenas de engaños que invitan a cuestionarse qué es real y cómo lo percibimos. En “La traición de las imágenes”, una de sus telas más conocidas, el artista dibujó una pipa sobre la frase “Ceci n´est pas une pipe”, negando el objeto e invitando a dudar sobre lo evidente: una pipa tan real y bien ejecutada que solo le faltaba el humo para poder fumar con ella. Casi un siglo más tarde de aquel gran momento para la historia del arte, a Donald Trump también le encanta mantener al mundo ocupado en el juego de discernir entre la realidad y las ilusiones ópticas. ¿Cuántas de sus infinitas amenazas llegan verdaderamente a implementarse? ¿No estará, como Magritte con su pipa, generando una cierta cortina de humo dado que su estrategia se basa en extremar posiciones para terminar alcanzando acuerdos? Joan Bonet Majó es Director de Estrategia de Mercados y Asesoramiento de Banca March En la estruendosa política arancelaria no han parado de llegar pactos desde que, en abril, el día de la liberación, impusiera aranceles promedio sobre los productos importados a Estados Unidos por valor del 36%. Ya ha negociado acuerdos comerciales que alcanzan al 64% del total de las importaciones y la tarifa se ha reducido al 19%. Es más, según el Departamento de Aduanas, la recaudación real por aranceles es casi la mitad -un 11%-, fruto de la multitud de exenciones y del cambio en la distribución de los productos importados. Todo ello en una semana nuevamente marcada por la ambigüedad: mientras el miércoles rebajaba los aranceles sobre los automóviles europeos con efecto retroactivo, el jueves anunciaba un nuevo gravamen del 100% a los fármacos patentados. Una medida que afectaría de forma menos dañina a los productos europeos -que mantendrían la tasa del 15%-, y a Japón y Reino Unido, que ya tienen acuerdos previos. Pero, de llegar a aplicarse, podría elevar el promedio teórico de las importaciones totales hasta el 21,6%, dado que en EE.UU. aunque el 90% de los fármacos que se prescriben son genéricos, el 87% del gasto se concentra en medicamentos patentados. Pero claro, y aquí viene el truco; Trump ha señalado que los productos de empresas que inviertan en fábricas dentro del país quedarían fuera del gravamen, por lo que el aumento de 2,5 puntos porcentuales debe interpretarse como el escenario más extremo. A nuestro juicio, como ya nos tiene acostumbrados, tras el impacto inicial vendrá la negociación, y es probable que la lista definitiva de medicamentos afectados sea inferior a ese 87%. El objetivo central de Trump es mantener el control de EE.UU. sin erosionar su poder en las elecciones legislativas de noviembre de 2026. Una difícil tarea de conseguir si su economía comienza a griparse. Desde la época de Eisenhower, hay una regla empírica probada en el difícil arte electoral: con una probabilidad del 86% cualquier traspié en el ciclo económico provoca la pérdida de, al menos, una cámara y, con un 70%, del Senado y la Cámara de Representantes de manera simultánea. Como bien diría Magritte, hay que mirar más allá del humo. Artículo publicado en ABC