Europa busca su propia égida 02 marzo 2025 Categoría: Tribunas opinión En la mitología griega, la égida era uno de los elementos que mejor definían a Atenea, diosa de la sabiduría, la estrategia y la guerra. Heredado de Zeus, el escudo le confería el don de la invulnerabilidad. Desde la caída de la Unión Soviética, Europa ha usado una égida ajena, amparándose bajo la protección militar que le ofrecía Estados Unidos a través de la OTAN y confiando en un acercamiento ruso a Occidente. Sin embargo, los sueños de paz en el Viejo Continente empezaron a desvanecerse en 2007, cuando Vladimir Putin ofreció un discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich en el que criticaba el unilateralismo estadounidense y el acercamiento de la OTAN a sus fronteras. Desde entonces Putin, metódicamente, ha ido expandiendo la influencia rusa hasta la invasión de Ucrania. En este contexto, la llegada del terremoto naranja a la Casa Blanca ha girado la posición americana sobre el conflicto ucraniano, instigando una paz con amenazas a Zelenski y cesiones políticas a Rusia. Luis Fernando Coello, Analista de Estrategia de Banca March El principal objetivo de Trump es acabar con el conflicto, devolver el flujo de materias primas rusas al mercado, presionar a la baja la inflación y, ya de paso, quedarse con la medalla de pacificador global. No obstante, las negociaciones van por el mismo camino que los fallidos acuerdos de Minsk de 2015, que sirvieron para cesar el conflicto, pero no para terminar con el problema. Ante esta visión, Europa está incrementando el gasto en defensa, un +33% desde 2021, permitiendo a la UE cumplir el objetivo del 2% del PIB de la OTAN. Una trayectoria que no se verá truncada por la paz en Ucrania, pues varios informes de inteligencia advierten que, en 5-8 años, Rusia podría tener la capacidad operativa para iniciar una nueva afrenta. En este sentido, nominalmente Rusia gastó 145 mil millones de dólares en defensa, pero si ajustamos esta cantidad por poder adquisitivo militar, es decir, igualamos lo que puede comprar un dólar en cada región, el gasto de Rusia equivale al de Europa al completo. Un ejemplo son los tanques de tercera generación. Por un lado, un Leopard 2A6, fabricado en Alemania, cuesta unos 9 millones de euros frente al T-90, el equivalente ruso, que cuesta menos de la mitad, en parte debido a la mayor escala de la industria rusa. Asimismo, la Agencia Europea de Defensa lanzó en marzo un plan estratégico para fortalecer la producción, estandarización y colaboración en la industria armamentística europea, pues el 78% del equipamiento militar es foráneo –principalmente de Estados Unidos (80%) y Corea del Sur (13%) –. Ante el abandono de la administración estadounidense, Europa se ve obligada a fabricar su propia égida, algo que será positivo para su industria y ayudará al castigado sector manufacturero. Cabe recordar que Atenea era conocida por evitar el uso de la fuerza y emplear la astucia para solucionar los conflictos, siempre muy consciente de que, en ciertas situaciones, su escudo era un mejor atributo que su lanza. Artículo publicado en La Vanguardia