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Bancos Centrales: queda trabajo por hacer

18 diciembre 2022 Categoría: Tribunas opinión

 

Los guardianes de la estabilidad monetaria siguen atareados. Aunque la inflación ha confirmado su techo, tanto la Reserva Federal de Estados Unidos como el BCE apuntan a que todavía es temprano para cantar victoria y han enfriado las expectativas de un final cercano del ciclo de subidas de tipos.

Esta semana hemos tenido las últimas reuniones del año de los principales Bancos Centrales y la conclusión es clara: “queda trabajo por hacer” y es pronto para abandonar los "aumentos de tipos continuados", frases utilizadas por el propio presidente de la Fed. Por ello, la decisión de
moderar el ritmo de subida del precio del dinero que realizaron tanto la Fed como el BCE (elevaron 50 p.b. frente a 75 p.b. anteriores) no debería llevarnos a engaño. Los Bancos Centrales aún no han terminado de endurecer las condiciones financieras y nos volverán a citar en 2023.

Paulo Gonçalves es Analista Senior de Estrategia de Mercados de Banca March

Empezando con la Fed, por unanimidad elevó los tipos oficiales hasta el intervalo 4,25%-4,50%, acumulando 425 p.b. de subida en 2022. A pesar de ello, en sus previsiones, la mayoría de los miembros estiman que será necesario continuar aumentando el precio del dinero en, al menos, otros 75 p.b. hasta el 5%-5,25% (en septiembre estimaban 4,5%-4,75%). Una clara señal de que, aunque el ritmo de subida sea menor, la dirección seguirá siendo la misma.

En cuanto al BCE, como se esperaba, también elevó en otros 50 p.b. sus tasas hasta situar en 2% el tipo de depósito y cerrando el año con 250 p.b. de incrementos. Pero lo importante vino con el anuncio de su programa de reducción del balance que comenzará ya a partir de marzo: disminuirá las reinversiones de vencimientos de bonos en cartera a un ritmo de 15.000 M€ mensuales hasta junio. Un ritmo que, previsiblemente, elevará en la segunda mitad de 2023 y al que se unirán las devoluciones de liquidez que harán los bancos comerciales (repagando los préstamos a largo plazo - TLTRO).

Nos acercamos al final de 2022, un año que pasará a la historia como el ciclo de subidas de tipos más agresivo en 40 años. A pesar de ello, tras esta semana, el mercado tendrá nuevamente que ajustar sus expectativas: desde nuestro punto de vista, tendremos un ritmo de subidas más moderado, pero también unos tipos oficiales más altos y que permanecerán restrictivos un mayor periodo de tiempo. En concreto, seguiremos viendo nuevas subidas del precio del dinero hasta situarlos en el primer semestre en el 5% para la Fed y 3,25% para el BCE. Solamente una vez alcanzando esos niveles podríamos pensar en ver una pausa, entendida como el momento de esperar para observar los efectos de la política restrictiva sobre el empleo e inflación. A ello, se unirá también la reducción del tamaño del balance de ambos Bancos Centrales que, desde los máximos vistos el pasado junio, estimamos que se reducirá en 3,3 billones de dólares o lo que es lo mismo, una reducción del 18% del tamaño del balance hasta finales del 2023 y que equivale a un 9% del PIB de ambas economías.

Artículo publicado en La Vanguardia.

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