Banca March se muestra constructiva en Bolsa ante un ciclo impulsado por la inversión y la productividad 30 enero 2026 Categoría: General La inversión en tecnología e inteligencia artificial impulsará el crecimiento y la productividad en un ciclo de endeudamiento privado que no está excedido. Según la entidad, atravesamos un nuevo proceso de “destrucción creativa”, que transformará la economía y generará nuevas oportunidades. El PIB global avanzará un 3,3% en 2026, crecimiento que, en una tercera parte se explica por la inversión. La inflación se estabilizará, si bien en tasas más elevadas en EE UU que en la Eurozona. La proximidad de las elecciones legislativas en EE UU forzará a Trump a preocuparse por “sostener” el ciclo y la economía estadounidense se acelerará. En Europa, Alemania se desmarcará por su mayor impulso fiscal, mientras que España crecerá por encima de la media de sus socios europeos (2,4%), aunque con pérdida de dinamismo. Las políticas económicas continuarán siendo acomodaticias gracias al impulso fiscal de Alemania, EE UU, China y Japón, así como a las rebajas de tipos de interés que implementará el 80% de los bancos centrales del G-20. La Reserva Federal proseguirá con recortes de tipos graduales (-50 puntos básicos) y el Banco Central Europeo se mantendrá en pausa cerca del 2%. En un ciclo que se extiende, Banca March permanece constructiva en renta variable y recomienda disminuir la exposición a renta fija e incrementar el peso en activos alternativos como complemento diversificador. En renta variable los expertos de la entidad se muestran especialmente positivos en sectores con un crecimiento diferencial de los beneficios, como tecnología, infraestructuras, defensa y salud. Además, anticipan que habrá una mayor participación de compañías en las subidas de los índices que en el pasado. El equipo de Estrategia de Mercados de Banca March considera que 2026 arranca con un elevado nivel de incertidumbre, pero con fortalezas más que suficientes para sostener el ciclo económico. La entidad anticipa un crecimiento global del 3,3% para 2026, un ritmo muy similar al promedio histórico. Ahora bien, esta expansión tendrá una característica diferencial: la inversión se convertirá en el principal motor de la actividad durante este nuevo lustro y aportará por sí sola cerca de un tercio del avance del PIB mundial. En esta línea, los expertos de la entidad señalan que la transformación tecnológica, especialmente ligada a la mayor adopción de la inteligencia artificial (IA), está generando una ola de inversión que, no solo impulsará la productividad, sino que transformará la economía y traerá consigo nuevas necesidades energéticas e importantes inversiones en infraestructuras. De esta manera, se estima que cerca de una quinta parte de la demanda eléctrica de Estados Unidos en 2030 estará vinculada a centros de datos, lo que refuerza el papel estratégico de las inversiones ligadas a las infraestructuras. Entorno político complejo, pero con incentivos para sostener el ciclo En el plano geopolítico, Banca March señala que la Administración estadounidense continúa redefiniendo el orden económico global con un enfoque transaccional, pero con el claro objetivo político de frenar a China. Actualmente, la influencia comercial del gigante asiático en África es ya tres veces mayor a la de EE UU, mientras que en Sudamérica su cuota sobre los intercambios de bienes se ha incrementado de forma notable desde un 3% a inicios de siglo hasta el 22%, superando así la cuota de 19% estadounidense. Por otro lado, aunque persisten elevadas tensiones comerciales, la entidad constata que el impacto económico está siendo acotado. Si bien EE UU ha anunciado subidas de aranceles agresivas (cuadruplicando los niveles previos), la recaudación efectiva es casi 10 puntos porcentuales inferior a la anunciada y apenas un cuarto de las amenazas del Dia de la Liberación. En este contexto, la economía estadounidense ha logrado reducir de un 13% al 9% la dependencia directa de las importaciones desde China, habiéndose redirigido parte de este flujo hacia terceros países. Mientras tanto, a nivel global, el comercio internacional ha continuado creciendo y China cerró el año pasado con un superávit récord. A nivel interno, los expertos de Banca March sostienen que, a medida que se acerquen las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre la Administración Trump deberá primar una política económica más centrada en recuperar el poder adquisitivo del votante, tratando de evitar a toda costa un deterioro excesivo del ciclo. En el caso de una recesión, la probabilidad histórica de perder al menos una cámara en este tipo de comicios se sitúa en el 86%. La de ser derrotado en ambas, en un 70%. Por ello anticipan que, este año, el impacto combinado de la reforma fiscal y los aranceles sobre el PIB será positivo. Aceleración en EE UU; Alemania se desmarcará en Europa Banca March prevé que EE UU siga mostrando una fortaleza relativa superior, apoyada en la innovación tecnológica, el mayor crecimiento de la productividad y la creación de riqueza privada, lo que sostendrá el consumo y la valoración en Bolsa de sus empresas. El mercado laboral es el eslabón débil y atravesará un proceso de ajuste, con menor dinamismo en la contratación, pero con despidos contenidos. Al contrario de lo ocurrido en anteriores recesiones, los despidos apenas explican un 27% del aumento del paro visto en EE UU. La entidad destaca, además, que una política migratoria más restrictiva disminuirá el crecimiento potencial a largo plazo, pero también reducirá el volumen de creación de empleo necesario para mantener estable la tasa de paro. Este año, 35.000 nuevos puestos de trabajo al mes serían suficientes frente a los 175.000 de media necesarios en 2024. En la Eurozona, el crecimiento será más moderado, aunque con una notable divergencia interna. Alemania se perfila como la economía con mayor capacidad de aceleración por su impulso fiscal, que estará destinado principalmente a nuevas inversiones en infraestructuras y defensa, favoreciendo la recuperación de su tejido industrial y, por ende, de sus Bolsas. El proceso de desinflación y normalización de tipos oficiales seguirá Con un menor dinamismo del empleo, el crecimiento de los salarios se ralentizará y con ello los precios de los servicios – el mayor componte del IPC – seguirán moderándose. A lo largo del año, la inflación se mantendrá algo más alta en EE UU (2,4%) que en la zona euro (1,8%), pero en ambos casos con una tendencia de estabilización en niveles cómodos para las autoridades monetarias. En este contexto, Banca March subraya que la política monetaria “acompañará al crecimiento y no al contrario”. Así, anticipan que la Reserva Federal proseguirá su ciclo de recortes de tipos graduales y rebajará 50 puntos básicos adicionales, hasta situarlos en un intervalo entre el 3% y el 3,25%. Por su lado, el Banco Central Europeo (BCE) mantendrá invariado el precio del dinero en el 2%. Constructivos en renta variable y más exposición a activos alternativos La necesaria inversión en el desarrollo de la IA irá permeabilizando hacia segmentos más amplios de la economía, generando nuevas oportunidades de inversión – centros de datos, infraestructuras y energía –. En un ciclo que se extiende, la entidad permanece constructiva en renta variable, disminuye la exposición en renta fija y destaca el mayor atractivo de los activos alternativos ante la mayor dificultad de captar tipos de intereses reales positivos. Este potencial adicional para la renta variable se encuentra respaldado por un crecimiento saludable de los beneficios y una política monetaria más laxa. Para 2026, esperan una mayor participación de sectores y empresas en las subidas de los índices, frente a la concentración de las alzas en un número reducido de compañías, como ha sido el caso en el pasado. Estados Unidos continúa siendo la región preferida por su ventaja estructural y liderazgo tecnológico. Dentro del mercado, destacan el potencial de las small caps, con un crecimiento de beneficios diferencial y valoraciones atractivas. En Europa, Alemania se posiciona como la principal oportunidad relativa. Respecto a las economías emergentes, India destaca como apuesta estructural, mientras que la exposición a China se enfoca principalmente en tecnología como elemento diversificador. Por sectores, la entidad mantiene su preferencia por tecnología, impulsada por la inteligencia artificial. Esta será, además, una fuerza transformadora, por lo que consideran que hay oportunidades adicionales en infraestructuras, especialmente aquellas ligadas al abastecimiento de energía eléctrica y otros desarrollos necesarios para el despliegue de esta tecnología. Unos factores que actuarán como catalizadores del crecimiento en las infraestructuras cotizadas, que presenta unas valoraciones atractivas y una elevada resiliencia en periodos de elevada volatilidad bursátil. Otro sector entre sus favoritos es Defensa, que constituye una necesidad estratégica global y seguirá recibiendo un fuerte incremento de la inversión. Finalmente, también destacan el sector Salud, con un crecimiento de beneficios predecible, menor incertidumbre regulatoria, y que, sobre todo, cotiza actualmente con un descuento de valoración histórico. Por otra parte, Banca March adopta este año una visión más prudente sobre la renta fija. Tras la rebaja del precio del dinero y la fuerte compresión de los diferenciales de crédito, las TIR de partida se sitúan ahora en niveles menos atractivos que los vistos a comienzo del año pasado. Un factor que, teniendo en cuenta los niveles de inflación, conllevará a que la liquidez no será capaz de batir la inflación y también que la rentabilidad real prevista para la renta fija sea ahora menos atractiva. La entidad se muestra cauta con la duración, dado que la prima por plazo actual no remunera adecuadamente las previstas mayores emisiones de deuda pública para financiar los estímulos fiscales y, por ello, podrían verificarse episodios de tensionamiento de los tramos más largos. Por segmentos, Banca March muestra una clara preferencia por el crédito de mayor calidad frente a los bonos soberanos y, además, favorece la búsqueda de carry a través de la deuda emergente. En este entorno menos favorable para la renta fija, Banca March refuerza el papel de los activos alternativos, tanto líquidos como ilíquidos, como fuente de diversificación y rentabilidad adicional en sus carteras.