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Banca March prevé que la fuerte inversión en IA extenderá el ciclo, mientras el alza de los beneficios empresariales impulsará las bolsas

24 septiembre 2026 Categoría: General

  • Banca March prevé una reactivación del PIB mundial hasta el 3,3% en 2027 impulsada por la inversión, que explicará más de un tercio del crecimiento. La innovación y la mayor productividad asociada a la inteligencia artificial extenderán el ciclo económico.
  • Aunque el shock energético será un lastre para la actividad y mantendrá la inflación elevada, Banca March espera que la “prima de guerra” del petróleo se reduzca progresivamente y que la inflación se normalice a lo largo del próximo año: anticipa un IPC promedio del 2,6% en la eurozona para 2027.
  • Las subidas de tipos iniciadas por los bancos centrales tendrán carácter preventivo y serán limitadas. La entidad estima un incremento adicional por parte de la Reserva Federal y del BCE, viendo “excesivas” las tres alzas actualmente implícitas en los mercados.
  • En renta fija continúa la cautela con la duración. El elevado endeudamiento público y la creciente competencia por el capital procedente del sector tecnológico mantienen un entorno “resbaladizo”. A pesar de las caídas, las primas por plazo todavía no remuneran adecuadamente este riesgo.
  • El banco mantiene una visión favorable para la renta variable ante la prolongación del ciclo, la fortaleza de los beneficios y unas valoraciones que, aunque exigentes, se han abaratado un 10% respecto al inicio del año.
  • La carrera en el desarrollo de la IA será una fuerza transformadora con ganadores y perdedores: Los expertos favorecen la exposición a la bolsa de Estados Unidos y emergentes. Sectorialmente, además de la tecnología, ven oportunidades en infraestructuras, defensa y salud.

El equipo de Estrategia de Mercados de Banca March considera que la innovación y el dinamismo de la inversión privada permitirán que el ciclo siga extendiéndose pese a la presión de los precios del petróleo y la subida de tipos. Tras la desaceleración vivida este año, la entidad prevé que el PIB mundial se acelere y crezca un 3,3% en 2027, liderado por la inversión que explicará más de un tercio del crecimiento.

La IA abre una “gran pugna” por capital, recursos y energía

En esta línea, los expertos de la entidad señalan que la transformación tecnológica ligada a la mayor adopción de la IA está generando una ola de inversión que, no solo impulsará la productividad, sino que transformará la economía y traerá consigo nuevas necesidades energéticas e importantes inversiones en la construcción de infraestructuras. En esta línea, los centros de datos representan actualmente alrededor del 8% del consumo eléctrico estadounidense y podrían alcanzar el 18% en 2030. Una transformación que extenderá las oportunidades asociadas a la IA más allá de las grandes tecnológicas.

La magnitud de las inversiones necesarias para desarrollar la IA está elevando las necesidades de financiación de las grandes tecnológicas y generando una creciente competencia por el capital. Esta “pugna” se extiende desde los semiconductores a las materias primas críticas, pasando por la energía. Todos ellos, bienes escasos y estratégicos que seguirán enfrentándose a una alta demanda y políticas intervencionistas.

China concentra buena parte de la producción de tierras raras y baterías, mientras Estados Unidos lidera en semiconductores y mercados financieros más profundos y líquidos que mejoran el acceso a la financiación para sus empresas.

Respecto al impacto de la inteligencia artificial, Banca March no aprecia por ahora una destrucción generalizada de empleo. El efecto es mayor en las ocupaciones más expuestas y en determinados perfiles junior, pero las diferencias agregadas siguen siendo reducidas; más que una sustitución masiva de puestos de trabajo, la transformación se está reflejando en una creciente demanda de capacidades tecnológicas.

Aceleración de Estados Unidos y Asia en un contexto geopolítico complejo

Este ciclo de inversión en bienes de capital (capex) para la IA superará este año el billón de dólares a nivel global, lo que impulsará de forma diferencial a Estados Unidos y Asia. “Más de la mitad del crecimiento actual del PIB estadounidense proviene de la inversión relacionada con tecnología y centros de datos, cifras impresionantes y que apoyan las perspectivas de aceleración hasta tasas cercanas del +2,5% interanual en 2027, siendo una de las economías responsables por la reactivación mundial”, señalan desde la entidad.

Este superior dinamismo se apoyará en su mayor productividad y, también, en un mercado laboral donde la contratación es más reducida, pero resiste en niveles suficientes para apoyar el consumo privado estadounidense.

Por su lado, la economía china continúa dividida entre la debilidad inmobiliaria y el fuerte crecimiento de la alta tecnología y las nuevas industrias verdes (vehículos eléctricos, baterías y paneles solares). Sectores que alcanzarán aproximadamente el 20% del PIB chino, superando este año por primera vez al conjunto del peso del sector inmobiliario.

Europa: Alemania impulsa una aceleración todavía débil

Banca March espera una aceleración de la economía europea de la mano de Alemania, aunque el crecimiento del continente continuará siendo anémico, penalizado por unos costes energéticos elevados y por el impacto de la guerra comercial. Desde la pandemia, el PIB de la zona euro apenas ha aumentado siete puntos porcentuales, menos de la mitad que el de Estados Unidos.

Alemania marcará la diferencia gracias a su mayor capacidad de estímulo fiscal. Banca March estima que el país aportará este año aproximadamente una cuarta parte del aumento del PIB de la eurozona, frente a una contribución nula en 2024. Por su parte, España seguirá creciendo por encima de la media de sus socios europeos (2,1%), pero perdiendo dinamismo.

Entorno geopolítico complejo y con Trump enfrentándose a las urnas

A lo largo de los últimos meses los tribunales han revocado o eliminado algunas de las principales órdenes ejecutivas emitidas por la Casa Blanca. Además, las encuestas apuntan a que Trump, que afronta en noviembre las elecciones (midterms) con la popularidad más baja desde la Segunda Guerra Mundial, será castigado con al menos la pérdida del control de la Cámara de Representantes.

Ahora bien, aunque estas elecciones son relevantes y Trump saldrá con menos apoyos, el presidente mantendrá su derecho de veto y, previo a estos comicios, tratará de acelerar la aprobación de financiación que le permita mantener margen de actuación: interno, pero también externo, dado que difícilmente se vislumbra una solución al conflicto con Irán antes de las elecciones.

 Inflación: el petróleo mantiene una “prima de guerra”

El conflicto con Irán seguirá siendo el principal foco de presión a corto plazo. Estados Unidos y China están amortiguando parte del shock de oferta, pero esa capacidad no es ilimitada: Estados Unidos ha liberado cerca de 125 millones de barriles, alrededor del 30% de sus reservas estratégicas, mientras China ha reducido sus importaciones en un -24% –unos 3 mbd–, también a costa de sus inventarios. En medio de esta pugna, Europa afronta el invierno con unas reservas de gas del 67% muy por debajo del 84% de media histórica.

Banca March espera que el Brent mantenga una “prima de guerra”, aunque esta debería reducirse progresivamente a medida que disminuyan las tensiones. La entidad sitúa el crudo en 90-95 dólares por barril hasta finales de 2026 y un precio medio de 85 dólares en 2027.

Con unos precios de la energía que se mantendrán tensionados en el corto plazo, consideramos que la inflación se mantendrá más alta durante más tiempo: nuestros estudios de sensibilidad apuntan a que, por cada 10$ de subida del precio del crudo, el IPC se eleva en promedio +0,3 p.p. en Estados Unidos y +0,4 p.p. en la zona euro. Sin embargo, los mayores costes energéticos no se están trasladando de forma acelerada a los servicios y una menor presión salarial debería favorecer un freno de la inflación en la segunda mitad del próximo año. Para el conjunto de 2027 la entidad anticipa un IPC promedio del 2,6% en la eurozona, pero sobre todo, una tendencia de normalización que permitiría cerrar el próximo año en niveles cercanos a los objetivos de las autoridades monetarias.

Tipos: subidas preventivas y limitadas

La entidad espera movimientos moderados y de carácter preventivo de los principales bancos centrales, que tratarán de conseguir un equilibrio entre conservar su credibilidad en el control de la inflación y castigar en demasía el crecimiento.

Ante este escenario, anticipan una única subida adicional de los tipos oficiales tanto de la Reserva Federal como del BCE durante los próximos doce meses y consideran que los mercados están descontando un endurecimiento excesivo: las curvas incorporan aproximadamente tres subidas de tipos.

Renta fija: cautela con la duración

En renta fija, Banca March mantiene la prudencia. El elevado endeudamiento público y la creciente competencia por el capital procedente del sector tecnológico conforman un entorno “resbaladizo” para los tipos largos de la curva. Por ello, consideran que una prima de plazo de apenas 30 puntos básicos no compensa suficientemente el riesgo de alargar duración. La entidad mantiene el posicionamiento en tramos intermedios de las curvas, prefiere crédito corporativo de mayor calidad frente a bonos soberanos y favorece la deuda emergente como fuente adicional de “carry”.

Con una inflación elevada, recomienda mantener reducida la liquidez y buscar oportunidades en activos reales como el oro. Anticipan que el metal amarillo continuará ganando protagonismo en las reservas de los bancos centrales: China uno de los principales compradores, prácticamente ha duplicado las compras este año.

El crecimiento de los beneficios sostiene la renta variable

Con una actividad económica sostenida y el fuerte impulso de la IA, Banca March espera que un crecimiento saludable de los beneficios impulse la renta variable a nuevos máximos, compensando unos costes de financiación más exigentes. Además, este crecimiento de los beneficios empresariales se ampliará a más sectores y regiones, lo que permitirá una mayor participación del número de compañías en las subidas. Su visión favorable para la renta variable se sustenta también en que, aunque las valoraciones continúan siendo exigentes, se han abaratado un 10% respecto al inicio del año.

En lo referente a regiones, Banca March mantiene su preferencia por Estados Unidos y mercados emergentes, donde espera un mayor crecimiento de los beneficios, y en Europa favorece Alemania por su impulso fiscal diferencial. Sectorialmente, se decanta por tecnología, infraestructuras vinculadas al desarrollo de la IA, defensa y salud.

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